El observador determina la dirección en la cual las posibilidades colapsan. En el universo quántico, nosotros somos observadores y a través de nuestros pensamientos afectamos tiempo, espacio y convertimos posibilidades en realidad. Mente cambia a materia.

El efecto del observador se puede explicar de la siguiente forma: Todos los días, pasamos por eventos y circunstancias, tenemos que tomar decisiones, desde que ropa ponernos hasta cómo reaccionar a alguna llamada de emergencia que hemos recibido. Existe una infinidad de posibilidades que tenemos que hacer en cualquier momento durante el día, pero somos nosotros, con nuestra habilidad de pensar, quienes dirigimos esa decisión.

Así que colapsamos todas las probabilidades en una sola elección. Decidimos que desayunar, como reaccionar y que hacer. Cuando elegimos, colapsamos la probabilidad en una realidad.

Y aunque nuestro pensamiento negativo puede causar cien probabilidades negativas, tenemos que recordar que una probabilidad por sí sola no tiene poder, es solo cuando la observamos, a través de nuestros pensamientos y creencias que hacen que esa probabilidad colapse y se haga realidad.

La física quántica puede ser utilizada para comprobar que el pensamiento y la elección son reales y se pueden medir. La forma en la que vivimos con nuestras emociones, la forma en la que interpretamos nuestros pensamientos y la atención que les damos a través de nuestro enfoque cambia como funciona nuestro cerebro.

 

EJERCICIO:

Siéntate en una silla , con la espalda recta.

Toma 3 respiraciones profundas hacia tu corazón, después toma consciencia  del espacio detrás de tus ojos… y pon tu atención ahí.

Sigue respirando suave … ahora sal de tu espacio…con “tu consciencia ” y obsérvate desde ahí….ahora eres el observador del que piensa.

Este ejercicio tan sencillo, te ayudará a darte cuenta que no eres el que piensa… eres mucho más..eres consciencia DIVINA

Y puedes elegir… vivir en automático o desde tu ser , tu esencia, desde la consciencia conectada al todo !

Ejercicio extraido del libro: Descubre tu Don, por: Shajen Joy Aziz y Demián Lichtenstein