Se puede practicar por la mañana nada más levantarte o por la noche antes de dormir.

 

Te colocas de pie (se puede hacer sentado), las rodillas en ligera flexión (los pies separados a lo ancho de tus caderas).

Pon el peso del cuerpo sobre los dedos de los pies, nunca sobre el talón. Mantén relajada tu musculatura. Cierra cualquiera de las manos y comienza a dar golpecitos continuados con los nudillos de los dedos de la mano, en el centro del pecho.

Marcando este ritmo: una fuerte y dos débiles. Hazlo de 3 a 5 minutos, respirando relajadamente, mientras observas la vibración producida en el tórax. Puedes hacer 20 golpes por la mañana y 20 golpes por la noche.

Pin It on Pinterest

Share This
X